Captura del CO2

La captura natural del CO2 se realiza mediante la absorción del dióxido de carbono por los bosques y océanos.

El CO2 entra en contacto con la superficie oceánicas debido al intercambio gaseoso que producen las corrientes. Los océanos disuelven el CO2 y la distribuyen por los océanos, las corrientes y procesos de mezclado hacen que el CO2 se deposite en el fondo marino que se acumulan lo largo del tiempo.

En el caso de los bosques el método natural es la fotosíntesis donde se produce interacciones químicas que sirven de alimentación para la vegetación absorbiendo el CO2 y expulsado O2. Una ganancia por partida doble.

Numerosos estudios indican que la capacidad de absorción natural del planeta no es capaz de absorber el excedente y lo hace con menos eficiencia. Distintas empresas ya se han puesto en marcha instalaciones para procesar el dióxido de carbono de la atmósfera.

Estas máquinas crean una corriente de aire mediante ventiladores, este flujo de aire es pasado a través de filtros con químicos que atrapan al CO2. Cuando estos filtros llegan a su máxima capacidad de absorción, pasan por otro proceso de recalentado a 100ºC para separar y almacenar el dióxido de carbono en forma de gas que es utilizado en distintas aplicaciones. Existen otros métodos de almacenado que mineralizan el dióxido solidificándolo.

Sea cual sea la solución es importante poder dar uso de ese material extraído para poder rentabilizar el proceso de captura, actualmente no hay suficiente margen de beneficio como para que empresas puedan invertir en este tipo de máquinas.

En CO2 damos la bienvenida a todo tipo de iniciativas que tengan un objetivo claro de reducción del CO2 de la atmósfera, esperamos que la tecnología pueda mejorar rendimientos y se encuentren aplicaciones rentables de los desechos para poder crear un sistema productivo sostenible.